Hna. Piedad Simarro Torres

“Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita

Y el tesoro de compasión inagotable,

vuelve a nosotros tu mirada bondadosa y aumenta tu misericordia en nosotros…”

Oración de la Coronilla de la Divina Misericordia

 

Madrid, 11 de febrero de 2026

         Queridas Hermanas:

Con la serena certeza de que ya goza de la presencia del Señor, damos gracias a Dios por la vida y generosa entrega de nuestra Hermana:

Isabel Simarro Torres

En religión: Hna. Piedad

     Nuestro Padre del cielo la llamó a su presencia la madrugada del día 06 de febrero de 2026, a los 95 años de edad, y 72 años de vida religiosa en nuestra Comunidad “San Simón Stock” de San Juan de Alicante, encontrándola preparada para su encuentro.

Hna. Piedad nació en Socuéllamos, provincia de Ciudad Real (España) el 25 de septiembre de 1930, era hija de Alfonso y Piedad, de cuyo matrimonio nacieron cuatro hijos, siendo nuestra Hermana la tercera. Fue bautizada el 04 de octubre de 1930, en la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción de Socuéllamos, diócesis de Ciudad Real y confirmada el 13 de diciembre de 1948, en la misma Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de su pueblo natal.

Hna. Piedad, tuvo que esperar a cumplir los 21 años para poder ingresar a la Congregación, pues sus padres no le daban la aprobación, por lo que recién cumplidos los 21 años comenzó su postulantado en Orihuela el 29 de septiembre de 1951, y el Noviciado el 01 de septiembre de 1952 en Orihuela, la Profesión Religiosa la realizó el 31 de octubre de 1953, en Orihuela, momento de gran gozo espiritual, pues según relata en sus escritos “además de la alegría espiritual, se juntaba la alegría de ver a mi padre y lo destaco entre toda la familia por lo mucho que lo quería, y ser muy frío en las cosas de Dios, por el desconocimiento que en esto tenía. Me alegró sobremanera verle arrodillado durante la misa de la Profesión junto a la puerta de la sacristía. Después como algo que le salía del corazón me dijo “Hija, tú has escogido lo mejor”.  Los Votos Perpetuos los realizó el 21 de septiembre de 1959, en Orihuela. La Bodas de Oro la realizó en San Juan de Alicante (Residencia Madre Elisea) el 01 de noviembre de 2003.

Comenzó su servicio en la Congregación en Granada, atendiendo a los enfermos, durante tres años, a continuación destinada a Castelló de Rugat (Valencia) comenzó su labor como profesora a la que dedicó gran parte de su vida, pasando por los Colegios de Murcia, Alicante, Orihuela, Socuéllamos, Benidoleig, Bigastro, Sax y Valencia. En sus últimos años como docente fue trasladada a Bácor, donde dio clases en Baúl y realizó diversos servicios parroquiales, en especial la catequesis y visita a enfermos durante siete años. En el año 2001 fue trasladada a San Juan de Alicante (Residencia Madre Elisea) donde prestó servicios de portería durante muchos años, y acompañamiento de hermanas enfermas, labor que realizaba con gran disponibilidad y cariño.

Al fallecer su hermana a edad temprana, ella se hizo cargo de sus sobrinas pues eran muy pequeñas, y se las llevó al Colegio de Orihuela, donde había internado. Ha sido para sus sobrinas una segunda madre y una abuela para los hijos de éstas, como así lo refería en su funeral su familia.

Hna. Piedad, hermana muy amable, educada y acogedora con todos. Siempre pronta para recibir la gracia sacramental, en especial la Eucaristía y la Reconciliación. Rezaba con gran devoción la Coronilla de la Divina Misericordia, todos los días fielmente a las 3 de la tarde, con un libro viejo en las manos y desgranado el Rosario de la Misericordia.

Durante su etapa en la Residencia de San Juan, pasó de realizar un encomiable servicio en el Centro (portería, visita a enfermos y ancianos, cuidado de hermanas mayores, en especial a Hna. Elisa a la que cuidó con gran cariño y generosidad), a recibir la atención sociosanitaria que como hermana mayor y enferma necesitaba. Gozaba enormemente en las seciones de estimulación cognitiva, siempre muy abierta al aprendizaje, al arte (cuántos dibujos ha pintado con gran esmero y dedicación), siempre estaba realizando alguna actividad, sea de costura o pintura… En su misa funeral, el capellán de la Residencia refería: “cuando recibía la Sagrada Comunión siempre decía, gracias, gracias, gracias. Su vida fue una continua acción de gracias al Señor por los detalles que recibía de Él, y un “Dios te lo pague”, siendo consciente que ella no tendría con qué pagar tanto bien recibido”.

Con plena confianza en nuestro Dios y en su Divina Misericordia, tenemos la certeza de que el alma de nuestra Hna. Piedad ya está contemplando su Divina Faz, damos gracias a Dios por el don de su vida y servicio en nuestra Congregación y en la Iglesia, y a ella nos encomendamos para que interceda por cada una de nosotras.

 

                                                                  María del Carmen Sánchez Mesa, H. Carm.

Secretaria Ad. Casum